viernes 3 de febrero de 2012

Frío en el alma

"Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades; él es el campo que sembráis con amor y cosecháis con agradecimiento; él es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar. Cuando os alejéis de vuestro amigo no sintáis dolor. Porque lo que más amáis en él quizás esté más claro en su ausencia". (Khalil Gibran)


Hay veces en la vida en las que hay que alejarse de todo y de todos para encontrar respuestas, quizá no todos los que te rodean entiendan por qué en momentos determinados no estás para nada -por más que exteriormente uno siga siendo el mismo (¿se puede marchitar una sonrisa?)- cuando parece que todo empiece a ir bien, quizá sólo sea la calma que precede a la tempestad...


Es casi imposible encontrar las palabras adecuadas para explicar ese estado de ánimo de quien en los últimos tiempos siempre ha tenido que aparentar fortaleza (cuando nunca la ha tenido), alegría (cuando se le apagaba a cada paso que daba), seguridad (cuando nunca ha sabido qué encierra esa palabra),....


Cuando el frío se instala en tu interior, no hay calor que lo borre, y aun cuando se vaya siempre te quedará el recuerdo de él para sentirte indefenso, ¿por qué es tan difícil que un alma entre en calor? A nadie le gusta sentirse herido ni abandonado, ni decepcionado, pero ¿cómo explicar lo inexplicable? ¿cómo decirle a alguien que ya no te necesita, que al quedarte a su lado sólo te haces daño a ti y a ella? ¿cómo hacerle ver que vuestros caminos empezaron ya a separarse hace tiempo? A veces ocurre que por no querer hacer más daño uno elige la salida más dolorosa: cortar de raíz lo que tan alto había llegado, pensando, quizá ingenuamente, que el tiempo lo cura todo, cuando uno se queda vacío de tanto dar ¿qué más puede ofrecer, su nada? ¿y qué le quedará para volver en sí? estas palabras son más para ti que para mi, para que sepas que, aunque ya no haya vuelta atrás, nunca me arrepentiré de haber tirado por otro camino, puede que ahora no lo entiendas, pero lo necesitaba como respirar y aunque no lo veas, tú también, te vendrá bien por una sola vez centrarte en ti y solo en ti, te deseo todo lo mejor (aunque quizás lo dudes) hoy, mañana y siempre...

jueves 27 de octubre de 2011

TE ESPERARÉ...

"Te esperaré como siempre, en el mismo banco del mismo parque bajo la misma lluvia, tardes lo que tardes, te esperaré..."

Ya no sé qué decirte, cómo consolarte, cómo hablarte para que tu miedo no te invada y te impida ser tú, ya no sé quién es esta persona que pone malas caras, que no me cuenta sus eternas historias, que no sonríe cuando entro por la puerta y le doy un beso, esta ya no eres tú, no sé adonde te fuistes pero ya no estás donde solías estar, te cambiaron, quizá tú te marchaste a un lugar mejor y esta que tengo delante es sólo una carcasa vacía, recuerdo triste de lo que fuiste...te pido por todo lo que más quieres que vuelvas, te necesito, no sabes cuánto, ya tengo miedo de contarte cualquier cosa por no hacerte daño, por no hacer más hondo tu vacío interior, por no ser la culpable de que tu mirada se haga más gris, te quiero (te queremos todos) a mi lado con tus manías, con tus sermones, con tus ganas de salir, de hacer cosas, de arreglar el mundo, no sé quién es esta persona que no reacciona... no entiendo bien qué te pasa, he intentado entenderlo pero se me escapa por qué no faltándote nada (o quizá eso es lo que yo veo) sientes que estás vacía por dentro, explícame qué te pasa por la cabeza, qué es lo que te inquieta, lo que impide que puedas volver a ser tú, que tu mirada esté perdida y como sin rumbo, quiero entenderlo para poder ayudarte a traerte de vuelta de allí donde estés, quiero que vuelva la persona que me llevaba de la mano para que no me perdiera, que me contaba historias, que se reía con mis chistes, no lo olvides, te esperaré, tardes lo que tardes, te esperaré, te quiero...

jueves 28 de julio de 2011

El silencio, ese gran desconocido...

"Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible, como un sueño que nunca lograré realizar, y el lejano perfume de mi amor imposible rozará tus cabellos y jamás lo sabrás..." (José Angel Buesa)



Un año más, saco mi olvidada maleta del armario, me despido de los que veré en unos días aunque me cuesta dejarlos atrás (tú bien lo sabes, mi amor), este ajetreado ritmo de vida hace necesario tomarse de vez en cuando unos días de pausa, hacer una escapada, buscar un remanso de paz donde recargar pilas, para recuperarse de toda la vorágine exterior (y sobre todo interior) para luego venir renovada, con ese brillo en los ojos y en el alma que sólo el silencio sabe dar... este año tocaba salir de casa y emigrar (aunque sólo fuera por unos días), esta vez no con la maleta de madera pero sí con el regusto amargo de ir a comprobar que una de mis mejores amigas estaba bien, en los tiempos que corren salir fuera es para cada vez más gente no una opción sino una necesidad imperiosa ante el agujero negro laboral que se abre cada vez más en nuestro país, para los que cogen el petate y salen fuera nunca es fácil alejarse de todo lo que conocen sin saber muy bien qué se encontrarán allá donde van, la ilusión a veces no acompaña, es más la desesperación y la necesidad de encontrar un mañana que no de miedo, hoy leía una entrevista a Pérez-Reverte donde decía que a los españoles les queda una "chispita" y que gracias a esa chispita ve esperanza en el futuro de nuestra gente, yo sólo veo que cada vez más gente sale fuera porque aquí en casa no encuentra nada y uno se cansa de "sobrevivir", de no querer mirar más allá del día a día por qué uno no sabe qué traerá, en la calle todos hablan de que "la cosa" está cada vez peor, los indignados salen a las calles, y más de uno se traga su indignación porque en el trabajo le dicen que fuera hace mucho frío y mejor dentro que fuera, corren tiempos extraños, difíciles y grises, pero pese a todo me queda la esperanza (como a Pérez-Reverte) de que no todo esté perdido, de que ese grito que se hace cada vez más grande haga posible lo que hasta hace poco parecía una utopía: que las cosas cambien, paso a paso, pero que cambien... que venza al silencio que hasta ahora ha imperado en nuestras vidas y que ese grito tome las calles...

miércoles 26 de enero de 2011

Adiós al cuarto rojo


En estos días se cierra un ciclo, finalmente después de haber postergado por mucho tiempo lo inevitable un espacio que fue para muchos de nosotros un refugio en los años de la infancia y también mucho después pega el cerrojazo, puede parecer tonto cogerle cariño a una habitación y más tratándose de una pieza de la casa que muchos quizá dirían que era aburrida y hasta sosa, pero para los más pequeños aquella era la habitación con más magia de la casa, de vuestra casa, porque en ella guardabais vuestros más preciados tesoros: vuestros libros y vuestros albumes de fotos de todos esos viajes a lo largo y ancho del mundo.
No sé lo que dirán mis primos pero al menos yo en esas cuatro paredes he soñado como Bastian en la Historia Interminable con muchos mundos de fantasía, allí nació mi fascinación por la novela romántica (que si bien hoy se ve como un género minoritario, paradójicamente no es tal) que aún hoy perdura (vivir para ver, es la única lectura que me relaja cuando el estres de lo cotidiano me ataca), mi curiosidad por la narrativa de viajes (¿qué mejor guía de viajes que el propio relato de alguien que haya estado antes allí?aplicandome el cuento ahora cada vez que viajo tengo la extraña costumbre de llevar conmigo un cuaderno para escribir), mi predilección por la novela de aventuras (no me cansaré nunca de releer el Conde de Montecristo, por más libros que deje de leer por preferirlo), mi gusto por la fotografía, ¿qué más me queda por decir? que siempre me quedarán los recuerdos, la memoria de las fotos, el aroma a libro viejo de esas estanterías rojas que dieron nombre al cuarto (porque sus paredes nunca dejaron de ser blancas), el encanto y el misterio de tantas páginas que le llamaban a uno si se sabía escuchar atentamente...
Echaré de menos los fines de semana sentada en el suelo del cuarto rojo escogiendo un par de libros para leerlos después en casa de la abuela y a vosotras porque fuisteis las culpables en gran medida de que hoy día ese universo mágico de los libros forme parte de mi vida, gracias por todo, niñas, allá donde estáis, cuidaos mucho y no olvideis que nos vemos en ese nuevo cuarto rojo, Nata

jueves 29 de julio de 2010

Cada amanecer de mi vida


"Pero me queda una cosa que me quita los males. Siempre queda tu luz encendida al final de la calle..." (Querencia, El efecto mariposa)
Al sr Potter por encender con su ternura cada mañana de mi vida, te quiero (por si aún no te lo he dicho bastante).
Si alguien me hubiera dicho que en junio una mirada tuya se atrevería por fin a cruzarse con una mirada mía le habría llamado loco, pero sí, milagro, la vida aún consigue sorprendernos (y eso que a mi cada vez me gustan menos) de vez en cuando, yo llegaba de una historia a la que por fin (mejor tarde que nunca) había dado carpetazo y tú, no sabía muy bien de dónde venías, sólo sabía que palabra a palabra, sonrisa a sonrisa, mirada a mirada, y sin saber muy bien cuándo empezó todo me enamoré de ti, de esa sonrisa pícara, de esos ojos color miel, de esas manos que prometían caricias que no tardarían en llegar, en estos días se cumple un mes del roce de nuestras miradas, no tengo ninguna queja, mi amor, más bien al contrario, estoy alucinando contigo cada día más, consigues sorprenderme cada mañana, despertarme con una sonrisa y una mirada tuya es el regalo más hermoso que la vida me ha podido dar, perderme contigo (aunque ya me pierdo en cada una de tus miradas cada amanecer) es un sueño hecho realidad, me dejas sin palabras con cada gesto tuyo, te quiero, mi vida.

lunes 31 de mayo de 2010

AMORI SOSPESI

"...non voglio più restare ferma ad aspettare." (Tra te e il mare, Laura Pausini e Biagio Antonacci)

Había dejado nuestra historia en suspenso creyendo -ciega ingenuidad- que el tiempo y la distancia pondrían cada cosa en su lugar, pues no, me equivoqué, el amor no puede estar suspendido, no podemos dejarlo "colgado" hasta que se resuelvan solas las dudas, los conflictos y los silencios entre los dos, craso error, ahora que he vuelto a verte lo he entendido, contigo esa teoría no vale, esta vez el tiempo que ha pasado sólo ha servido para enredar aún más (y yo que creía que eso era imposible, ya ves, la vida siempre nos sorprende) la telaraña de los afectos, de las palabras no dichas y quizá también de las que nos dijimos entonces y ahora (aunque quizá alguna la malinterpretamos), hoy que he vuelto a tu lado me doy cuenta de que no es posible dejar un amor a merced de los elementos como un barco a la deriva porque con un solo marinero puede pasar de todo... y en efecto así ha sido, nuestra historia no ha resistido a las tempestades, a las mareas, a las tormentas de tanta distancia y tanto deseo contenido, ¿qué puedo decir? No tengo palabras, la vida es así... Por fin he entendido ( al menos el tiempo transcurrido ha servido para algo) que lo mejor es rendirse, decir adiós y bajar por fin el telón de una historia que con la experiencia que dan los años ahora me doy cuenta -no sin dolor- de que no lleva a ningún lado (al menos conocido), te echaré de menos (fuiste mi amor y en cierto sentido serás también el último), cada vez que vuelva esos rincones mágicos donde nos amamos me acordaré de ti, ya es hora de mirar hacia delante, de cerrar esa puerta que ha estado demasiado tiempo abierta, te deseo lo mejor, que encuentres tu camino, abre los ojos, amore, te estás perdiendo lo mejor de la vida, me voy antes de que parta ese tren que hace tiempo me espera, es hora de alzar el vuelo y buscar mi propio camino porque la vida sigue...

jueves 22 de abril de 2010

Retomar las riendas de la vida

La primavera ha llegado a nuestras vidas como agua de mayo, la hemos recibido con los brazos abiertos para que se quede aquí con nosotros.

Echo de menos los almendros en flor de Torino, el calor que emanaba de ellos cada mañana cuando me daba un paseo para ir a clase a Palazzo Nuovo, pasear por aquella avenida enorme era como volver a Sevilla en primavera, como cantaba el Soto "y cuando vuelva a Sevilla en primavera, volveré a mis veinte años recorriendo sus callejas, y volveré al olor de los naranjos, a vivir un jueves santo y una mañana de Feria... y renacerá en mi alma la alegría cuando vuelva", cuando me entraba nostalgia lo cantaba por lo bajini (luego supe que mis compañeros españoles de piso me llamaban la folclórica, uno de ellos cuando volvió a casa después de los turrones hasta me trajo de regalo de Reyes un cd de Antonio Molina, dos lagrimones como dos perlas se me cayeron, a su modo y fuera cachondeo era todo un detallazo, y la canción de Juanito Valderrama El emigrante que también venía en el cd me dejó fuera de combate), que levante la mano el que no se haya emocionado con ese "cuando salí de mi tierra volví la cara llorando porque lo que más quería atrás se iba quedando...", pese a todo eso sigo saliendo de casa porque es cuando uno viaja cuando aprende a querer a su tierra, mirándola de lejos con esa mirada empañada por la nostalgia, y luego cuando uno regresa se la quiere mucho más si cabe y se la valora en lo que vale...